Pinturas

Descripción de la pintura de Eduard Manet "El flautista"


La pintura fue pintada en 1866. La poesía y el rigor aquí se combinan en un todo indisoluble. Vemos a un niño ordinario. Es un niño que tiene una inmediatez especial y una importancia deliberada. Está vestido con pantalones rojos y un uniforme azul.

La ropa crea un fuerte contraste en dos colores. Manet estaba muy interesado en los detalles de los diferentes disfraces, razón por la cual aparecen personajes en varios atuendos inusuales en muchas de sus pinturas. Al propio artista también le gustaba cambiarse de ropa. Qué encantador es este niño. La pintura de Manet es increíblemente encantadora. Los colores son tan simples que se crea una armonía increíble. La figura del niño se ve increíblemente simple. El entorno que rodea al héroe de la imagen es muy misterioso. El fondo es casi plano, y la línea del horizonte no se siente absolutamente. El fondo simplemente se evaporó, y la figura del niño está rodeada por un velo invisible. Toda la atmósfera se crea a partir de algo que no está sujeto a la realidad ordinaria, pero es en esto que nace la verdadera pintura y su increíble poesía. Manet pintó una imagen al estilo de los grabados japoneses. Su especificidad consistía precisamente en el hecho de que las figuras tenían una silueta muy clara, y toda la situación a su alrededor estaba apenas delineada y solo podía adivinarse. El trasfondo de este trabajo es absolutamente plano, y aquí los detalles de carácter secundario no son importantes. El salón de 1866 rechazó categóricamente este trabajo del artista, creyendo que carecía de volumen y aire muy necesarios, y también carecía por completo de perspectiva. Los críticos llamaron al chico flautista un gato, que parecía estar clavado en una pared apenas adivinada. El artista retrató a un flautista muy real de la orquesta, para el que posó especialmente. Se cree que la cara del niño que Manet escribió de su hijo.





Expulsión del paraíso Masaccio


Ver el vídeo: Edouard Manet - Obras (Julio 2021).